
Uf! ¿Cuantos kilos de papelería publicitaria caben en un “Día del Padre”?
Ni idea.
Yo solo quiero aprovecharme del pretexto que me da esta fecha, para recomendarles un libro que cayó en mis manos hace algunos días. Se trata de “Los buenos tratos a la infancia”, de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan, editado por Gedisa.
Para quienes no lo sepan, Barudy es un prestigioso psiquiatra chileno, avecindado en Bélgica desde que fuera exiliado por la dictadura militar a mediados de los setenta. Durante todos estos años, se ha especializado fundamentalmente, en la intervención terapéutica con niños y niñas víctimas de malos tratos.
El texto en cuestión aborda, como su subtítulo lo indica, tres temas principales: Parentalidad, apego y resiliencia. Ello, desde una perspectiva eminentemente promocional (más que curativa), por lo que su público potencial de lectores es bastante amplio.
De entre los asuntos que incluye, quiero resaltar, particularmente, uno de sus conceptos: las “Competencias Parentales”. Según sus autores, éstas constituyen uno de los factores esenciales que aseguran el buen trato infantil de la familia. Dichas competencias hacen referencia a las capacidades prácticas de los padres y de las madres, para cuidar, proteger y educar a sus hijos, y asegurarles un desarrollo sano. Potente ¿no es cierto?
A mi parecer, aportarle a un hombre o a una mujer habilidades en tal sentido, es uno de los mejores regalos que como progenitor pueden ser recibidos. Ojala se animen a su lectura a partir de este domingo.
En la última edición de revista Que Pasa, apareció un artículo (de Matías Celedón Pinto) relativo al libro “Freakonomics”, cuyos autores son el economista Steven Levitt y el periodista Stephen Dubner. Por lo interesante de su contenido, me pareció relevante compartirlo con ustedes en este espacio, incorporando un par de informaciones que no consideraba el reportaje.
Me encanta el fútbol. Creo que en 90 minutos la vida puede cambiar. O al menos los estados de ánimo. Lo que pasó el sábado es un ejemplo claro de eso. Del borde del cadalso, hoy estamos ad portas de la gloria. Y todo por un partido.
Los alrededores de Antuco, encierran lugares maravillosos. El volcán, la Sierra Velluda, las Chilcas, la Laguna, son algunos de los parajes espectaculares, muy poco conocidos y escasamente explotados a nivel turístico. Lamentablemente, hoy esa región, ha pasado a ser símbolo del dolor. La tragedia, en la que murieron casi cincuenta soldados, mayoritariamente jóvenes, y pertenecientes a estratos socioeconómico bajos, nos lleva a pensar en la inequidad de la muerte.